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La basílica de San Antíoco Mártir

La basílica de la localidad de Sant'Antioco se conoce desde la era medieval. En el año 1089, lo que llamaban el Monasterio de Sant'Antioco fue regalado a los monjes victorinos de Marsella por el juez de Cagliari Constantino II, además de la iglesia que volvió a consagrar el obispo de Sulcis Gregorio en el año 1102. La isla de Sant'Antioco permaneció casi vacía hasta el siglo XVIII debido a las incursiones de los sarracenos, aunque en el año 1615 el arzobispo de Cagliari, Francisco De Esquivel, ordenó un reconocimiento del santuario hipogeo para sacar a la luz las presuntas reliquias del santo que se hallaron en un sarcófago-altar que se encuentra en la entrada de la catacumba (fig. 1).

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Fig. 1 - Altar-sarcófago de Sant’Antioco (de http://www.antika.it/003801_sulci-catacombe.html).

No se sabe exactamente si el llamado martyrium, construido donde hoy en día todavía sigue la basílica, podría vincularse con la antigua catedral, es decir, con la auténtica sede episcopal. Sin embargo, el resto de información recopilada de la era bizantina y de principios de la Edad Media, parecen indicar que, al menos a partir del siglo VII, el martyrium y la catedral eran la misma cosa.
El edificio que vemos en la actualidad fue modificado durante siglos y hoy en día presenta una planta longitudinal que oculta las antiguas estructuras que demuestran que la basílica de San Antíoco Mártir era, en su origen, un edificio de planta de "cruz griega": un espacio central con cúpula desde el cual parte cuatro brazos con bóveda de cañón. El esquema es típico del martyrium cuadrífido, similar a la planta de la antigüedad tardía de San Saturno de Cagliari y parecida a las estructuras bizantinas de la iglesia de San Juan de Sinis.

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Fig. 2 - Planta de San Saturno de 1631.
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Fig. 3 - Iglesia de San Juan de Sinis (http://www.sardegnacultura.it/j/v/277?s=7&v=9&c=2488¬izia=18065&pic=7).

A la iglesia se accede a través de dos entradas: una es el portal abierto en el siglo XVII a lo largo del lado norte de la iglesia medieval, y el otro es el portal de la fachada (figs. 4-5).

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Fig. 4 - Planta de la basílica de San Antíoco Mártir con Catacumba (de http://www.sant-antioco.it/Info%20Sant%27Antioco%20e%20Calasetta/Sant%27Antioco/paese/santantioco_martire/)
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Fig. 5 - Fachada de la basílica de San Antíoco Mártir (foto de Unicity S.p.A).

Probablemente, la fachada medieval se construyó sobre los restos de la antigua muralla fenicio-púnica o romana de Sulky. Dicho muro está formado por grandes bloques almohadillados de traquita idénticos a los de las fortificaciones de la antigua ciudad.
La cúpula está sostenida por un tambor octagonal en cuya base hay unas esculturas pequeñas con forma de caparazón de tortuga (las dos parejas en el oeste) y una pata de león (las dos parejas en el este) (figs. 6-8).

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Fig. 6 - Sant’Antioco, cúpula de la basílica del mártir (foto de Unicity S.p.A.).
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Fig. 7 - Sant’Antioco, ménsula de la cúpula con forma de pata de león (foto de Unicity S.p.A.).
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Fig. 8 - Sant’Antioco, ménsula de la cúpula con forma de caparazón de tortuga (foto de Unicity S.p.A.).


En la iconografía cristiana, el león asume un valor doble, positivo pero a la vez negativo. La mayoría de las veces tiene un papel apotropaico, es decir, con la función de cazar a las fuerzas del mal, aunque también puede representar a la figura de Cristo. La tortuga, por su parte, es el antiguo símbolo de la cosmología india, pero también el animal que en los mosaicos del suelo procedentes de Aquileia, Italia, lucha contra el gallo (figura, esta última, que hace referencia a Cristo).

Bibliografia

  • R. CORONEO, La basilica di Sant’Antioco, in R. LAI, M. MASSA (a cura di), Sant’Antioco da primo evangelizzatore di Sulci a glorioso protomartire “Patrono della Sardegna”, Sant’Antioco 2011, pp. 87-97.
  • R. MANNO, “Chiesa parrocchiale di S. Antioco”, in P. G. SPANU (a cura di), Materiali per una topografia urbana. Status quaestionis e nuove acquisizioni. V Convegno sull’archeologia tardoromana e medievale in Sardegna (Cagliari-Cuglieri, 24-26 giugno 1988), Oristano, S’Alvure, 1995, p. 96.
  • R. SERRA, La chiesa Martyrium dall’impianto monumentale al 1102, in L. PORRU, R. SERRA, R. CORONEO, Sant’Antioco. Le Catacombe, il Martyrium, i frammenti scultorei, Cagliari 1989, pp. 87-101.

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